- Is 43:12-13 Is 45:22 Is 46:9
- Is 43:12-13 Is 45:22 Is 46:9
- Sal 33:11 Is 14:27 Is 46:10-11
- Dios es soberano y tiene toda la autoridad
- La gloria de Dios es la sumisión voluntaria de la creación
- Los planes de Dios no cambian y serán realidad
Dios es y será para siempre la única autoridad en el Universo y sus planes se cumplirán. La soberanía de Dios, enmarcada por la perfección de su santidad, bondad y justicia, garantiza el cumplimiento del plan, aun cuando la insistencia en ser adorado de forma libre y espontánea no le fija un plazo humanamente discernible.
- Gn 2:9, 16-17; 3:6-7 Dt 30:15-20 Jn 3:16,36
- Sal 119:30 Mt 21:28-31 Jn 13:35 Jn 15:10
- Dt 8:1, 19 Is 45:23-24 Ro 2:13
- Todas las criaturas morales tienen libertad de elección
- La elección es una prueba de lealtad y amor
- La elección tiene consecuencias
Dios creó a todas las criaturas morales con la facultad de la libre elección. El Señor de la creación se complace sólo en la sumisión voluntaria de sus criaturas, les ofrece la libertad de una decisión entre colocarse bajo Su gobierno o rechazarlo.
- Ec 12:13-14 Mt 11:20-24 Jn 5:28-29 Ro 12:19
- Ro 14:11-12 Stg 4:17 Ap 20:12
Dt 28:1, 15 Lc 18:28-30 Ro 2:5-11 Gá 6:7 - Lc 12:47-48 1Co 3:13-15 1P 4:17-18 Ap 3:19
- Dios pedirá cuenta a toda la creación
- El hombre experimentará las consecuencias de su elección
- El creyente será llamado a cuenta
Dios pedirá de toda criatura viviente que rinda cuenta por lo que ha hecho o dejado de hacer. Esto se hace claro al saber que Dios juzgará a toda persona que tiene conciencia de responsabilidad conforme a las decisiones que ha tomado en vida, en pro o en contra de la voluntad divina.
- Sal 111:9 Zac 9:11-12 Heb 13:20
- Gn 22:9-14 Mt 26:26-28 2Co 5:14-15
Heb 9:11-15 - Ro 8:1 Ro 10:9-13 Heb 2:3
- Dios ha hecho un eterno pacto de salvación
- Cristo cumple el Pacto en lugar del hombre
- El hombre necesita acogerse a este Pacto para ser salvo
Dios ha establecido un pacto eterno como puente espiritual entre sí y la humanidad. Porque el autor del Pacto que posiciona al ser humano en esta función no sólo cumplió su propia parte -la reconciliación-, sino, a través de Cristo, también cumple la parte del hombre, de manera que no hay forma que el hombre pueda incumplir con la misión recibida sino en negación del amor y de la voluntad explícita de Dios
- Sal 111:9 Zac 9:11-12 Heb 13:20
- Gn 22:9-14 Mt 26:26-28 2Co 5:14-15
Heb 9:11-15 - Ro 8:1 Ro 10:9-13 Heb 2:3
- Dios invita a todos los hombres a seguirle
- Dios forma su pueblo de los que siguen a Cristo
- Los seguidores de Cristo son transformados por el Espíritu
Dios se propuso preparar un pueblo de su propiedad. La Iglesia verdadera y el creyente verdadero se identifican con el plan de Dios, no de forma nominal o intelectual (ortodoxia), sino mediante la intención ferviente de caminar el camino de Cristo (ortopraxia). Existe pues una conexión ineludible entre recibir a Cristo, ser salvo, pertenecer al pueblo, y aceptar la función que Dios ha dado a Su pueblo para ser el agente de esta misión
- Ro 1:19-20 Ro 8:19-22 Ap 11:15
- Job 1:6-12 Mt 16:19 Lc 15:7 Jn 16:33
2Co 10:3-4 Ef 6:12-13 Col 1:16-17 Col 2:15 - Ef 1:18-23 Ef 3:9-11 Col 2:11-12
- El plan de Dios acontece en el mundo visible
- Hay una interacción entre el mundo espiritual y el mundo terrenal
- La Iglesia es el espacio terrenal donde se desarrolla el gobierno de Dios
Dios manifiesta el desarrollo de su plan eterno en el mundo visible. Ya que el Plan de Dios abarca a toda la humanidad, su avance se puede medir según el número de personas que todavía se pierden. Sólo si este número disminuye, el Reino de Dios progresa.
- Gn 1:31 Ez 28:12-17 Ro 5:12 Ro 8:22 Ap 12:7-9
- Hab 2:1 Ro 14:11 2P 3:13 Ap 22:1-3
- Gn 3:15 Lc 10:17-19 Ef 3:10 Ro 16:20
Ro 8:19-21 1Co 1:25-31 2Co 12:10 - EIs 53:7 Mr 10:42-45 Ro 12:17-21 1Jn 3:8
- La creación de Dios fue corrompida por el mal, pero la provisión eterna de Dios se anticipa al mal
- El hombre fue la víctima del mal y el hombre lo vence
- Cristo y su Iglesia triunfan sobre toda maldad
- La victoria se logra por el camino de Jesús.
El último propósito de Dios es la regeneración de la creación rebelde bajo Su gobierno. El logro del propósito último de Dios yace en la transcendencia del discipulado auténtico y se distingue por la imitación de la entrega y del sacrificio de Cristo, como único camino que lleva la Iglesia verdadera al cumplimiento de su razón de ser: reestablecer el gobierno de facto de Dios sobre la creación
Los textos identificados como “Gran Comisión” tienen algo en común: se ubican en el tiempo entre la Resurrección y la Ascensión de Jesucristo. Cada uno de los cinco enumerados muestra, no tanto algo nuevo y anteriormente desconocido, sino su máxima concretización motivado en el hecho que la misión de Cristo fue hecha: «Consumado es.» Es desde esta posición que debemos examinar las facetas diferentes, pero complementarias que nos muestran las declaraciones de Jesús antes de regresar temporalmente a la morada celestial
Mateo 28:18-20
El propósito: ¿para qué?

Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.
Ni los discípulos, ni los oyentes o lectores judíos necesitaban más explicación que la declaración inicial de autoridad de Jesús: él es el Hijo del hombre, el que recibió todo dominio, majestad y poder. El mundo debe saberlo para inclinarse delante de él.
Marcos 16:15-16
El motivo: ¿por qué?

Les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura. El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado.»
Ni los discípulos, ni los oyentes o lectores judíos necesitaban más explicación que la declaración inicial de autoridad de Jesús: él es el Hijo del hombre, el que recibió todo dominio, majestad y poder. El mundo debe saberlo para inclinarse delante de él.
Lucas 24:46-48
El contenido: ¿qué?

Esto es lo que está escrito —les explicó—: que el Cristo padecerá y resucitará al tercer día, y en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Ustedes son testigos de estas cosas.
Ni los discípulos, ni los oyentes o lectores judíos necesitaban más explicación que la declaración inicial de autoridad de Jesús: él es el Hijo del hombre, el que recibió todo dominio, majestad y poder. El mundo debe saberlo para inclinarse delante de él.
Juan 20:21-23
El agente: ¿quién?

—¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. Acto seguido, sopló sobre ellos y les dijo: —Reciban el Espíritu Santo. A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.
Ni los discípulos, ni los oyentes o lectores judíos necesitaban más explicación que la declaración inicial de autoridad de Jesús: él es el Hijo del hombre, el que recibió todo dominio, majestad y poder. El mundo debe saberlo para inclinarse delante de él.
Hechos 1:8
El medio: ¿cómo?

Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.
Ni los discípulos, ni los oyentes o lectores judíos necesitaban más explicación que la declaración inicial de autoridad de Jesús: él es el Hijo del hombre, el que recibió todo dominio, majestad y poder. El mundo debe saberlo para inclinarse delante de él.
La naturaleza del Tiempo de Dios
El «Tiempo de Dios» no es comparable al tiempo que pasa y con él nuestras vidas. Este tiempo que conocemos se desarrolla en forma cronológica, un instante tras otro, sin falla. Es el tiempo crovno~ dentro del cual transcurre la Historia de la humanidad y la historia personal de cada individuo. Pero Dios es eterno y omnisciente. Nada para él es pasado ni futuro, todo es presente. Su existencia nunca empezó ni terminará. Desde la eternidad, el Señor vela sobre el cumplimiento de su plan, un plan cuyo desenlace ya conoce.
Las Escrituras reportan que, con el fin de asegurar el buen término de este plan, Dios interviene en la historia de los hombres (Is 14:26; Jer 29:11). Sin embargo, para que las grandes intervenciones de Dios tengan lugar deben cumplirse en el mundo humano ciertas condiciones previstas por él. El cumplimiento de estas condiciones es el ‘cumplimiento de los tiempos’, el ‘Tiempo de Dios’. Es el tiempo kairov~.
El Tiempo de Dios es por lo tanto no un lapso de vida que transcurre sino la descripción de la intervención divina en un momento de cumplimiento de una etapa de su plan (Gá 4:4). Esto aconteció frecuentemente en el Antiguo Testamento: el llamado de Abraham, de Moisés, de David; los milagros que acompañaron al Éxodo y a la conquista.
La misiología contemporánea nació como consecuencia de la decepción en círculos misioneros por la falta de permanencia de la iglesia cristiana en las naciones luego de su independización. El neo-evangelicalismo fue la cuna ideal para el surgimiento de un nuevo concepto en misiones. Donald McGavran (1897-1990), activo como misionero en India por más de tres décadas, decano fundador de la cátedra deMisiones e Iglecrecimiento en el Seminario Teológico Fuller, abrió la puerta a la inclusión de las ciencias sociales como claves en la obtención de resultados.
Esta tendencia nueva se cristalizó en el Primer Congreso Internacional sobre Evangelización Mundial, en Lausana (Suiza), 1974. Convocados por Billy Graham (1918-2018) y bajo el liderazgo teológico de John Stott (1921-2011), representantes de la iglesia global se reunieron y acordaron a firmar un documento, el llamado Pacto de Lausana, que reafirmaba el compromiso ineludible de la Iglesia con la Gran Comisión en escala mundial, incluyendo su responsabilidad social. Se considera el acta de mayor importancia al que la iglesia protestante-evangélica interdenominacional ha dado origen luego de la Reforma y una guía espiritual para las misionepacs.
- Pacto de Lausana (1974)
- Manifiesto de Manila (1989)
- Compromiso de Ciudad de Cabo (2010)
- Declaración de Seúl (2024)

Donald McGavran

John Stott y Billy Graham en Lausana

Lios Bush
En continuación a este primer encuentro, el Movimiento Lausana dio lugar al Segundo Congreso -en Manila (Filipinas), 1989- donde Luis Bush (1946-) presentó por primera vez la nueva tecnología informática para trazar las áreas de mayor necesidad, con el resultado posterior del Movimiento Ventana 10/40. Fallando por margen amplio en alcanzar las metas propuestas, el Movimiento Lausana demoró hasta 2010 con la convocatoria al Tercer Congreso Internacional sobre Evangelización Mundial, Ciudad del Cabo (Sudáfrica),cuyos resultados ahora están disponibles.
El Manifiesto de Manila y el Compromiso de Ciudad de Cabo se edifican sobre el Pacto de Lausana y concretizan sus postulados, abriendo perspectivas nuevas y decisivas sobre la naturaleza de las misiones al comienzo del Tercer Milenio.
